El contenido de oxígeno

Casi todos los seres vivos necesitan, como el humano, oxígeno para respirar. Los seres vivos terrestres pueden cubrir su necesidad de oxígeno solamente del aire, que con un 21% aproximadamente siempre ofrece abundante oxígeno. Muy diferente es la situación de las poblaciones acuáticas en el estanque del jardín, que sólo disponen de oxígeno disuelto en el agua. Con una temperatura de 13,9° C, el valor de saturación (100 % de saturación) está exactamente en 10 mg de oxígeno por litro. Este valor redondo puede recordarse bien y corresponde a 10g de oxígeno por m³.

El contenido de oxígeno del agua no es estable y está sometido a fuertes oscilaciones en función del intercambio de gases con el aire. Estas oscilaciones son causadas por los procesos “consumo de oxígeno” (respiración) y “producción de oxígeno” (fotosíntesis) y son más extremas cuanto más escaso sea el movimiento del agua y con ello el intercambio de gases con el aire. Mediante el intercambio de gases con el aire se regula el contenido de oxígeno siempre en dirección al 100% de saturación.

Esto significa en la práctica que una intensa circulación del agua en combinación con una buena mezcla de aire y agua subsaturada (con valores de medición inferiores al 100%) se eleva el contenido de oxígeno en dirección al 100%. Con sobresaturación (valores superiores al 100%) se expele oxígeno hasta alcanzar el estado de equilibrio de 100%. Por eso en estanques de jardín con suficiente aireación los valores de oxígeno oscilan siempre en un ± 30% sobre el 100%.

El oxígeno consumido sólo puede sustituirse por el aporte de oxígeno del aire o por la producción de oxígeno de la fotosíntesis de las plantas y las algas. La producción de oxígeno de la fotosíntesis durante el día está limitada al aporte de luz. Debido a la dependencia de luz de la producción de oxígeno se producen las peligrosas oscilaciones diurnas/nocturnas en el contenido de oxígeno, más pronunciadas con fuerte radiación solar, alta temperatura del agua y poca circulación.

El aporte de oxígeno desde el aire se determina por el tamaño de la superficie de intercambio en movimiento de aire y agua en relación al volumen del agua. El intercambio de gases con el aire es la única fuente de oxígeno que está disponible las 24 horas del día y la única que con suficiente circulación del agua es capaz de equilibrar excesivas oscilaciones de oxígeno eficazmente.

En el FiltoMatic CWS se obtiene mediante la boquilla Venturi de la entrada del agua una saturación de oxígeno del 100% antes del acceso al sistema de filtración. Después de la filtración en el FiltoMatic CWS, el agua debería volver al estanque a través de un arroyo o una escalera, para también ahí obtener de nuevo una saturación de oxígeno de 100%.

La solubilidad del oxígeno depende entre otros factores de la temperatura (fig. 1). Con altas temperaturas la solubilidad de oxígeno es más baja que con temperaturas bajas. Este hecho es generalmente conocido. Sin embargo, sobre la vida del estanque del jardín (especialmente sobre los ciprinos dorados o las carpas) tiene más bien una importancia inferior, dado que incluso con una temperatura del agua de 30ºC hay aún suficiente oxígeno para este tipo de peces en el área de saturación.

Fig. 1: valor de saturación de oxígeno (100%) dependiendo de la temperatura

Mucho menos conocido, pero mucho más importante, es que todas las criaturas del estanque necesitan tanto más oxígeno cuanto más elevada sea su temperatura corporal. Esta a su vez depende de la temperatura del ambiente. Como regla general se verifica que la velocidad de las reacciones del metabolismo, y con ello el consumo de oxígeno, se duplican con un aumento de temperatura de 10ºC (fig. 2). Por ello, y dado el elevado consumo, con altas temperaturas puede producirse fácilmente una hipoxia si no se equilibra de inmediato mediante la circulación del agua.

Las oscilaciones en el contenido de oxígeno del agua de estanque son tanto más grandes cuanto más caliente esté el agua y más baja sea la potencia de circulación del agua.
La explicación de esto es en realidad muy sencilla: las plantas y las algas generan oxígeno durante el día y cambian su metabolismo durante la noche de energía solar’ a combustión’ (respiración). En vez de generar oxígeno, lo necesitan durante las horas nocturnas. De esta manera, el consumo de oxígeno durante las noches puede ser tan grande que antes de la salida del sol hayan consumido casi todo el oxígeno disuelto. La muerte de los peces por falta de oxígeno (excepto en caso de “accidentes” como cortes de corriente, introducción de purines o similar) se inicia principalmente durante las noches o en altas horas de la madrugada. Eso indica claramente lo importante que es proveer precisamente durante las noches una suficiente circulación del agua y lo absurdo que resulta desconectar los filtros de estanque o los sistemas de aireación durante las noches.
Durante las madrugadas de los veranos calurosos se producen regularmente proliferaciones de algas con falta de oxígeno debidas a la sobrenutrición causada por la alimentación de los peces o sus excrementos producen. Incluso en estanques naturales poco profundos ello provoca regularmente la “contaminación” de toda el agua y la mortandad piscícola. Mediante una suficiente aireación y circulación del agua puede evitarse de forma segura esta mortandad piscícola.

El oxígeno que falta no puede aportarse al agua, a largo plazo, con productos de cuidado del agua, sino exclusivamente mediante la circulación del agua y el intercambio de gases con el aire.

El nuevo Oxytex CWS de OASE le ofrece una óptima posibilidad de suministrar a su estanque permanentemente el oxígeno de aire y al mismo tiempo aumentar la potencia de circulación.

Fig. 2: Contenido de oxígeno y pH de un estanque de jardín con exceso de abono sin circulación del agua en verano (sin peces, sin alimentación, oscilaciones sólo por la fotosíntesis (=generación de oxígeno) y respiración (= consumo de oxígeno))