Bases biológicas

Introducción

En aguas naturales y sanas existe un equilibrio biológico estable. Las diferentes plantas, microfauna y microflora, peces y microorganismos dependen unos de otros a través de la así llamada cadena trófica. Cualquier intervención del exterior sobre los miembros individuales de la comunidad tiene necesariamente un efecto sobre todos los seres vivos de su ecosistema. Un ecosistema natural es capaz, dentro de ciertos límites, de amortiguar las interferencias. Los ecosistemas artificiales, como por ejemplo los estanques de jardín con peces, pueden perder irreversiblemente su equilibrio biológico aunque sea con pequeñas interferencias.

La mayoría de los problemas de un estanque de jardín pueden atribuirse a un exceso de abono por alta población de peces y su alimentación. Por el pequeño tamaño de los estanques del jardín, el exceso de comida de peces y sus excrementos no puede desintegrarse a largo plazo sin ayuda exterior. El ser humano ha intervenido en el equilibrio biológico suministrando sustancias nutritivas artificiales. El estado resultante de exceso de abono (o, por usar el término especializado, la eutrofización) lleva a una proliferación de algas que tiñen el agua de verde césped y enturbian la alegría del dueño del estanque en el más amplio sentido de la palabra.

Al principio no afecta negativamente a los seres vivos del estanque. Mientras crecen, las algas producen durante el día un oxígeno que después emiten al agua. Durante la noche también las algas y las plantas necesitan oxígeno y emiten dióxido de carbono al agua. Al cabo de un tiempo —desde unos días hasta varias semanas—las algas mueren y bajan al fondo. En su camino hacia el fondo o al interior del área del estanque mismo son metabolizadas por microfauna y microflora y microorganismos (bacterias y hongos). Estos organismos sólo fijan una pequeña parte de las sustancias nutritivas nitrógeno y fosfato (N y P) en su propia biomasa, y el resto es emitido al agua circundante. Este fosfato superfluo puede eliminarse muy bien mediante las columnas Phosless de Oase. Todo el proceso de desintegración se denomina mineralización.

Sin embargo, la mineralización consume la misma cantidad de oxígeno que anteriormente hayan producido las algas. El contenido de oxígeno del agua se reduce rápidamente, de forma que los peces y otros organismos acuáticos se asfixian. En este punto, el estanque del jardín se encuentra en un estado del cual ya no puede liberarse por sus propios medios.

Para evitar la falta de oxígeno se emplean bombas de circulación o surtidores e instalaciones de filtración para enriquecer el agua con oxígeno. Los estanques estancados se transforman mediante la circulación de agua en “aguas corrientes estancadas”. Con ello se posibilita en el agua estancada del estanque un continuo intercambio de gases y con ello se incrementa claramente la potencia de autolimpieza de las aguas corrientes. A continuación se describen más detalladamente los factores individuales que causan e impulsan este proceso, explicando la eficacia de los modernos filtros de estanque.

el sistema